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miércoles, 14 de mayo de 2014

OSCURO LABERINTO LLEGA A ESPAÑA!!


Hola a tod@s
Ese precisamente era el motivo de mi silencio, he estado muy ocupada preparando los detalles, trabajando a larga distancia con la editorial, tramitando visas, preparando viaje, etc. Pero hoy puedo dar por fin la noticia: Mi libro Oscuro Laberinto llega a España, de la mano de la Editorial Niram Art. De manera que para aquell@s que estén en Madrid, queda extendida muy cordialmente la invitación para el lanzamiento del libro, que será el día Miércoles 21 de Mayo a las 19:00 horas en la Librería Lé. Espero que podamos conocernos personalmente al fin. ¡Llegó el momento!; España conocerá cuál es el misterio que se esconde detrás de esos ojos verdes!!


domingo, 8 de diciembre de 2013

Una navidad largamente esperada

Hola a tod@s
Espero que estén disfrutando de la temporada más festiva del año. Hoy les regalo este cuento inspirada por el espíritu navideño. Disfrútenlo!!

UNA NAVIDAD LARGAMENTE ESPERADA


El tiempo había transcurrido muy lentamente, o al menos eso sentía Celia. Como cansados ancianos los meses del año se habían literalmente arrastrado, hasta llegar al último de ellos, Diciembre estaba ahí, y ya iniciaba su agónica caminata hacia el final del año. No era de extrañarse la ausencia total de espíritu navideño en Celia, pues desde pequeña estaba acostumbrada a pasar sin pena ni gloria la temporada de navidad y fin de año, más ahora que a sus 55 años, ya marchando en las filas de la edad madura, y con una artrosis implacable, su ánimo no estaba para festejos.
Sin embargo, la llegada de Diciembre fue inevitable, y con él arribaron también el bullicio, las luces, el jolgorio y la espiritualidad como compañeros inseparables del mes esperado con ilusión por tantos, pero que en la adusta mujer solo despertaba un sentimiento de fastidio e incomodidad ante la inevitable salida de la rutina que traía consigo la temporada más festiva del año.
Muchos años atrás, y cuando Celia era muy pequeña e inocente para conocer la injusticia y la mentira, la soleada mañana de un 7 de diciembre había salido junto con su madre a comprar los faroles y velitas para alumbrar el amanecer del día siguiente, fecha en la que en su natal Barranquilla se celebraría la fiesta de la Inmaculada Concepción con el populoso nombre de "el día de las velitas".
Todos esperaban con afán la fecha pues brindaba motivo de festejo para todo tipo de público; para los niños era la oportunidad perfecta para levantarse antes de la aurora a encender las velitas, colocándoles faroles de colores vistosos y con ellas prender también los traqui traquis, cebollitas, totes, luces de bengala y volcanes de luces de colores; para las señoras rezanderas, finalizaba la novena de la Inmaculada Concepción de María y era el último día del rosario de la aurora; y para los parranderos era el remate perfecto para la fiesta de la noche anterior, cerrando con broche de oro los tragos de la noche con un desayuno de chicharrones con yuca, y prendiendo las velas en la puerta de la casa.
Celia y su familia también esperaban el amanecer del día siguiente, y quizás para acelerarlo, la niña se fue a dormir más temprano que de costumbre. Quería que llegara el alba rápido para ella también levantarse a encender las velitas, los volcanes y totes que le había comprado su madre por exigencia de su padre quien había dejado dinero haciendo énfasis en ello. Hacía algún tiempo que  había notado un distanciamiento entre sus padres, antes tan cómplices y cercanos, de unos meses a esa fecha, su madre se había vuelto lejana, callada, siempre sumida en misteriosas cavilaciones; mientras su padre se veía desesperado y azorado. En su pequeño mundo aún no había la malicia necesaria para entender el complicado mundo de los adultos, más intuía que algo desconocido estaba a punto de hacer tambalear su sencillo universo. 
Aquella navidad había sido muy esperada por Celia, pues a pesar del extraño comportamiento de sus progenitores, su padre le había prometido la casa de muñecas con la que ella soñaba desde hacía mucho tiempo, él no iba a mentirle, él había prometido que en la noche de navidad le entregaría el regalo deseado, y ella lo conocía muy bien. Él no le fallaría.
Aquella noche se durmió soñando con la hermosa casa de muñecas y el rostro de su querido y afanado padre, recuerda que en medio de las sombras de la noche su madre la incorporó para darle un beso y llevarle su medicina para la tos y hacerla beber un poco de agua, ávida y sedienta bebió la azucarada solución y el vaso de agua y volvió a dormir con una sensación de paz y de felicidad.
Un golpe de sol pasando como a través de un cristal taladró sus párpados cerrados. Un acalorado vaivén la mecía de un lado a otro en medio de un ambiente sofocante, haciendo un esfuerzo abrió los ojos y se vio en brazos de su madre en pleno viaje de autobús. Celia solo recuerda el apretado abrazo de su madre y sus palabras explicándole que habían tenido que irse de casa, pues su padre se había emborrachado y quería hacerles daño. En su mente infantil no había espacio para la magnitud de tan horrible declaración, solo cabía la certeza que nunca más vería a su padre y que la navidad esperada  había desaparecido y junto a ella la esperanza de tener la anhelada casa de muñecas.
Celia y su madre iniciaron una nueva vida en un pequeño pueblo del interior del país. Del calor de la costa pasaron al frío del páramo, y poco a poco la niña se acostumbró al violento cambio, desde entonces la navidad se convirtió en una fecha incómoda para ella. De más está decir que el traumatico suceso la convirtió en una mujer fría, poco dada a creer en las personas. Su madre nunca quiso durante todos esos años explicarle a fondo las razones de su decisión, llevándoselas a la tumba, y ella tampoco tuvo deseos de conocerlas, sólo había quedado la sensación de un vacío inmenso donde alguna vez hubo algo muy grande.
Los años pasaron. Celia en medio de su soledad arrancaba hojas en los calendarios hasta llegar en medio de un fastidio inevitable al  para ella desagradable diciembre. Ese año no iba a ser distinto a todos los anteriores, simplemente trataría de mantener al máximo su rutina diaria y sobreviviría al bullicio y al acelere de los 31 días de aquel mes. En lo que concernía a Nochebuena y Año nuevo, la estrategia sería la misma: irse a la cama temprano. La noche de Navidad se disponía a acostarse cuando sonó el timbre de la puerta, se extrañó pues no esperaba a nadie y los pocos amigos que tenía sabían que no acostumbraba celebrar esas fiestas. Se dirigió con paso receloso y colocando la cadena de seguridad abrió la puerta para encontrarse con un hombre joven de rostro atractivo y de impecable aspecto.
-A la orden.-dijo con tono inseguro.
-Buenas noches, eres Celia Miranda?
-Si, soy yo. Con quién tengo el gusto?
-Mi nombre es Jaime Miranda... y soy tu hermano.
A punto estuvo de cerrar la puerta de un golpe cuando algo increíblemente familiar apareció en los ojos de aquel hombre impidiendo el portazo.
-No sé si me arrepienta, pero será mejor que entre.
Abrió la puerta para darle paso a su supuesto hermano, era de alta estatura, muy atractivo y se le veía la apariencia de persona adinerada, al entrar tomó asiento en la primera silla que encontró.
-Verás,- inició Jaime,- mi padre era Gabriel Miranda, yo tengo 35 años, tú 55, tu madre te arrebató del lado de mi padre cuando tenías 6 años, te llevó muy lejos en medio de la noche, abusando de un antihistamínico para la gripe que te habían recetado y que te causó la somnolencia que ella necesitaba. En aquellos días mi papá trabajaba horas extras de noche en una fábrica para poder cubrir con los gastos pues la situación financiera se había vuelto insostenible. La noche del 7 de diciembre, aceptó el turno ya que por ser un festivo le pagarían el doble. Estaba impaciente por llegar de madrugada a encender las velitas contigo pero encontró tu cama vacía y ni rastro tuyo ni de tu madre, sólo esta carta que tu madre le dejó y que espero traiga toda la claridad que mereces.
Temblando, Celia tomó entre sus manos el amarillento papel guardado por 49 años, reconoció la caligrafía elaborada de su madre.
Gabriel:
Cuando leas esto ya me habré ido lejos con Celia. Sabes lo tensa que ha estado nuestra relación últimamente, me siento aburrida de todo. Para mi es muy duro pasar tantas necesidades y carencias, siempre haciéndonos falta tantas cosas. Creo que hay algo de pobreza de espíritu en ti, veo que solo te conformas con ser un obrero en la fábrica y no vas más allá. Mientras todavía me quede algo de amor, prefiero irme y llevarme la niña, acepté un empleo que me ofrece una amiga de infancia en otra ciudad y me marcho. Te pido que no nos busques si algo de amor le tienes a tu hija, y déjame buscar para ella mejores horizontes.
Deseo que te vaya bien en  todo.
Lucy.
Un frío glacial la recorrió mientras las lágrimas caían a raudales empapando el viejo papel. Jaime se levantó para abrazarla.
-Celia todo esto fue muy difícil para mi padre. Cuando tu madre te separó de él,  mi padre no era más que un hombre muy pobre sin recursos económicos de ningún tipo, pasaron muchos años cuando conoció a mi madre e inició su vida junto a ella, yo nací entonces y se dedicaron con mucho sacrificio a sacarme adelante, estudié y me hice a una brillante carrera. Tuve los mejores padres del mundo, pero me entristecía ver la melancolía en el rostro de mi padre sin saber el motivo. Hace 2 años antes de morir, me contó la historia, me entregó la carta y me pidió que si algún día yo te encontraba te dijera la verdad, te enseñara la carta y si estaba en mis manos hacerlo cumpliera por él un deseo tuyo que la fatalidad no le  permitió realizar.
A esas instancias, las emociones habían derretido el hielo del corazón de Celia y sus lágrimas bañaban su blusa, sólo se dejó llevar, abrazando fuertemente a su recién conocido hermano quien aún le tenía reservada la mejor de las sorpresas.
-Hermana, mi papá no te pudo comprar la casa de muñecas porque te arrancaron lejos de él, pero en cambio, hoy, en su nombre quiero que aceptes esto: -tomó sus manos colocando entre ellas un llavero.
-Estas son las llaves de tu casa, la casa de tus sueños, la he comprado para ti, acéptala como si la recibieras del padre que la vida y la injusticia te arrebataron.
Aquella noche, Celia tuvo al fin la Navidad por la que había esperado tantos años,  la vida le reponía por medio de un hermano, al padre que injustamente le arrebataron. La verdad había llegado trayendo paz al fin a su espíritu. Después de tantos años su amado e inolvidable padre cumplía su promesa: la casa de sus sueños de niña. Para Celia, la Navidad largamente esperada había llegado.

FIN

sábado, 14 de julio de 2012

HABEMUS BOOK TRAILER!!

Hola amigos:
Esta breve entrada es únicamente para compartir con ustedes el book trailer promocional de "Oscuro Laberinto", mi novela. Espero que les guste, tratamos de plasmar en 1:13 min. la esencia y rumbo de la historia, lo que resultó bien difícil de hacer. Hubo bastante esfuerzo mental tratando de capturar en ese pequeño lapso, por medio de las imágenes y textos, el sentido de esta historia que ya ha empezado a atrapar a muchos. Los dejo con el video, enciendan los parlantes y...nos vemos en el laberinto!




lunes, 9 de julio de 2012

UNA TRAMPOSA CONSUMADA: LA NOSTALGIA

Todos alguna vez hemos caído presos en uno de sus múltiples engaños o argucias, todos podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que en más de una ocasión, hemos sido víctimas de su consumada habilidad para colocar trampas, y hacernos caer en sus nostálgicas redes, llenas de remembranzas idealizadas de lugares, situaciones y personas que, de no ser por ella, no hubiéramos vuelto a frecuentar. Les hablo de La Nostalgia. Recuerdo haberme encontrado con la famosa expresión, "las trampas de la nostalgia", en medio de la lectura de Cien años de Soledad", magistral obra de Gabriel García Márquez, haciendo alusión al regreso del coronel Aureliano Buendía a Macondo. El coronel regresa a Macondo, a su casa, engañado por la nostalgia, quien tendió para él, una de sus  muchas trampas, es que ésta es experta en llevar a su víctima, al recuerdo idealista de un lugar, una situación, una persona, centrándolo justo en el momento deseado, con la apariencia deseada, y hasta con el aroma añorado, haciéndole olvidar con su habilidad para jugar sucio, que las circunstancias han cambiado, que el tiempo no perdona a nada ni a nadie, y que a su regreso, nada será igual a como alguna vez lo fue. Aureliano Buendía, por supuesto, no encontró igual, ni el pueblo ni la casa que dejó, y así mismo nos sucede a veces, cuando un momento de soledad o tristeza, nos coloca en la mira embaucadora de la nostalgia, para hacernos fácil presa, haciéndonos llegar a creer, que si regresáramos a aquel lugar, si volviéramos a ver a aquella persona, si se repitiera aquella situación...seríamos felices, y en algunos casos, la trampa logra ser tan poderosamente hábil, que consigue convencernos de emprender un viaje real al pasado, para terminar comprobando, que nada ni nadie se escapa del inmisericorde paso del tiempo, y que solo Dios tiene el sobrenatural y divino poder de ser inmutable. Decepcionados y desconcertados, emprendemos el viaje de regreso a la realidad, reconociendo haber caído en una más de las trampas de la nostalgia. Confieso haber sido víctima de esta tramposa en innumerables ocasiones, y quizás somos nosotros los escritores los damnificados más frecuentes, ya que terminamos convirtiéndonos en "viajeros del tiempo", buscando en los recovecos de la mente,vivencias ocurridas y por ocurrir, para encontrar las historias que darán origen a nuestras creaciones. Reconozco que solo por ese motivo vale la pena arriesgarse a terminar cayendo en una de sus trampas, ya que después de terminar de limpiarse las telarañas adheridas, y curarse las heridas causadas, podemos atesorar en el "banco de vivencias" el recuerdo del incidente, para ser extraído cuando la imaginación considere que llegó la hora de convertir en una fabulosa historia la estrepitosa caída. De ahí en fuera...cuidado con dejarse seducir por la Nostalgia, pues se puede terminar accidentado, lastimado y arruinado, por algo o alguien, que si no sobrevivió para llegar al presente, es porque debe quedarse viviendo eternamente en el pasado.

sábado, 16 de junio de 2012

TIENDA DE RECUERDOS Y ANTIGUEDADES

A principios de este año, una tarde cualquiera de mediados de enero, salí a recorrer acompañada de mi hermana, las calles del centro histórico y del sector amurallado, plan que además es de mis favoritos, coincidiendo con la época del año que para mi juicio es la más tranquila de las vacaciones, cuando ya se ha pasado el bullicio y el ajetreo de la temporada navideña.  Esa tarde fresca y tranquila de enero, descubrimos un sitio que capturó de inmediato mi atención, la primera señal que nos alertó de su presencia fue un olor indescriptible, como a madera antigua, con un poco de polvo, o más bien a mueble viejo sobreviviente de épocas y acontecimientos ocurridos muchas  décadas atrás. El añoso olor produjo en mi, el encendido instantáneo del interruptor de mi  acelerada imaginación, apresuramos el paso para encontrarnos allí, a mitad de una de las antiguas calles del centro histórico cartagenero, con una tienda extraordinaria. Primero atisbamos por las ventanas, pegando las caras a los vidrios para divisar a medias el contenido de los artículos que se vendían, antiguedades de toda clase me hacían carantoñas desde el otro lado del vidrio para invitarme a entrar, cosa que hice sin pensarlo dos veces y casi arrastrando a mi hermana a quien el solo olor ya la tenía nerviosa. Al poco rato nos encontrábamos en el interior de una inmensa casona llena desde el piso hasta el techo de objetos, adornos, muebles, cerámicas, todos antiquísimos,datados de remotos tiempos, muchos provenientes de excavaciones y rescates arqueológicos en diversas partes del mundo. Fue inevitable salir de allí sin comprar algo; el objeto escogido aquella tarde de enero fue una preciosa taza de te francesa, de finales del siglo XIX y en la que pomposamente tomo mi café o mi te cuando me siento a escribir, me gusta imaginarme que alguna mujer interesante, famosa, o noble quizás, también tomó en esa hermosa taza de fina porcelana con filigrana. Salí de allí con una extraña sensación, mezcla de placer y contento por haber adquirido algo que me había encantado, y de culpabilidad, por gastar dinero en algo que sabía no necesitábamos para nada en el momento, pero lo más espectacular de la visita a aquel lugar, fue el haber experimentado la vivencia de ser transportada a épocas pasadas, por el solo hecho de haber estado en un sitio tan particular, lleno de objetos y cachivaches antiguos.
Aunque parezca increíble cada uno de nosotros es propietario de una tienda de antigüedades, cada uno de nosotros posee innumerable mercancía en los estantes de la mente y del alma, sólo que el único cliente que nos visita es nuestro propio pensamiento, que acude con frecuencia a la tienda a buscar recuerdos en específico, un aroma, un rostro, una sonrisa, una caricia, un lugar... hay  también en la bodega de la tienda mercancía almacenada que por ningún motivo se quiere sacar, porque corresponde a sufrimientos, a lágrimas, a mentiras, a silencios, a despedidas y a injustos engaños. Pero hay recuerdos... que como mi taza de  te, costosa e innecesaria, se sacan de la tienda para beber la vida a diario, embelleciéndola con el delicado y hermoso diseño de un recuerdo innecesario, que también nos ha costado muy caro.



viernes, 8 de junio de 2012

BUSCANDO LA HISTORIA PERFECTA

En busca de una historia. Recomendaciones para escribir.



Sabemos que está cerca, muy cerca, nuestra percepción extrasensorial, inevitablemente estimulada por el ejercicio de la imaginación a rienda suelta, intuye... o mejor dicho tiene la certeza, que estamos a punto de dar con ella. No sabemos cómo es exactamente, ni de donde viene, quizás se ha acercado a nosotros girando velozmente desde el vórtice supremo del pasado, o tal vez un presente propio o ajeno, nos ofrece la oportunidad de simplemente, extender las manos invisibles de la mente y atraparla fuerte para no dejarla escapar, en ocasiones sin embargo, lugares extraños y tiempos no acontecidos, nos incitan a lanzarnos a una arriesgada expedición profética, atisbando por la ventana del futuro para encontrarla.
Les hablo de la historia. Escribir nos convierte en cazadores perpetuos de historias,  yo diría que para un escritor es la parte más importante, pues sin su presencia ni la imaginación ni el estilo son suficientes. Para escribir se necesitan varios elementos, si me permiten darles mi modesta opinión, serían los siguientes:


- Una historia consistente..y consecuente: Imprescindible para escribir. Se debe tener una historia, y por supuesto ésta debe tener la suficiente y adecuada consistencia para dejarse amasar, moldear y ajustar por las manos de la imaginación, presentes en la mente del escritor, de igual forma la historia debe ser consecuente, en otras palabras, no puede ser un disparate. Digo esto porque muchos escritores se han refugiado en el realismo mágico(que me encanta) o en la ficción, para tomar historias increíbles, no por lo fantásticas sino por lo absurdas, y convertirlas en algo aún más estrambótico, difícil de digerir por el lector. El problema reside, en el mal uso que se le pueda dar a cualquiera de estos géneros a la hora de escribir.


-La imaginación: Su importancia para mi concepto, radica en el hecho que es precisamente ella, la responsable de recibir la historia, y darle forma por medio de su capacidad de transformar y crear. Es fácil para la imaginación hacer su trabajo cuando toma entre sus manos una buena historia, el proceso de convertirla en una historia fabulosa se hace más sencillo. La imaginación tiene una particularidad además: es viva. Así como lo leen, la imaginación tiene vida propia, por eso necesita alimentarse, estimularse adecuadamente, respirar y hasta descansar. La alimentamos por medio de la constante lectura, escritura, obras de teatro, música, danza y buen cine.


-La Musa de la Inspiración: Ya en una entrada anterior hablamos de ella, y una vez más la traigo a colación para reconocer que sin su ayuda es difícil la creación de una obra de calidad. Sin La Musa, escribir deja de ser un arte sublime y especial y se convierte en una tarea.


-Estilo: Cada escritor tiene un estilo personal, éste se adquiere a través de la lectura, es innegable que recibimos la influencia de otros, que han caminado por este sendero antes que nosotros, y han ido dejando huellas que nuestros pies han decidido seguir para acompañarlos en este viaje. Otra influencia para el estilo es lo que yo llamaría la "el banco de las vivencias". Cada uno de nosotros tiene guardadas experiencias y vivencias, que marcan no sólo nuestro carácter, sino también nuestro estilo a la hora de escribir. Quizás por esa razón, encontramos escritores que manejan un estilo claramente nostálgico o triste, algunos son festivos, otros sombríos, pero de cualquier forma, las vivencias deben ser aprovechadas para definir el estilo que identifique al escritor.


-Pasión: Si no nos apasiona escribir, mejor desechemos la idea y pongamos nuestro esfuerzo en hacer cualquier otra cosa. Para ser escritor, hay que ser apasionado, y yo diría que no sólo para escribir, sino para vivir. Porque además para poder encontrar una historia hay que buscarla....con pasión.

Espero que mis opiniones nada ortodoxas contribuyan en algo a aquellos, que como yo, tienen la pasión necesaria para salir a buscar una historia, y encontrarla, cómo yo... que acabo de encontrar una.


martes, 29 de mayo de 2012

UN PECADO, UN TORMENTO, UNA HISTORIA: EL RETRATO DE DORIAN GRAY.



Escena de la película de 2009 "El retrato de Dorian Gray"
Siguiendo con la recopilación de grandes obras de la literatura llevadas al cine, hoy quiero hacer un análisis muy personal, de la que a mi juicio es una de las mejores novelas de la historia: EL RETRATO DE DORIAN GRAY, obra maestra del  genial escritor irlandés OSCAR WILDE. Confieso no haber visto ninguna de las distintas versiones llevadas al cine, pero lo que sí puedo decir, es que en más de una ocasión me he sumergido en la apasionante historia de Dorian Gray. Oscar Wilde logró capturar con letras, toda la degradación, corrupción y alcances, a los que puede llegar un ser humano víctima de una de las más peligrosas bajas pasiones, y uno de los más obsesionantes y frecuentes pecados: La Vanidad. Así es señores...La vanidad es un pecado peligroso, porque se puede disfrazar de "alta autoestima", y demás remoquetos tan actuales hoy en día. Es tan complicado saber cuándo se ha pasado la casi invisible línea del amor propio, y se ha caído en este pecado, que arrastra al ser humano a todos los demás. Creo que Oscar Wilde, tuvo esta convicción al escribir su única novela. Es la vanidad el principio de todos los pecados y tormentos del hombre, quien por su carnal naturaleza busca ser adulado, elogiado, imitado y por último...envidiado.
La novela, escrita en 1891 nos cuenta la historia de Dorian Gray, un muchacho  dueño de una singular belleza, atributo que lleva al pintor Basilio Hallward a capturar en un lienzo su hermosura, dando como resultado, el retrato que llevó a Dorian a embelesarse en su atractivo físico, y a regodearse en sus propias cualidades. A todo esto, se le suma el acicate recibido por Lord Henry, quien en su depravación ,arrastra a Dorian por medio de la adulación excesiva, a desear que fuera el retrato, quien cargara con el peso de los años y la pérdida de su belleza, y no él, aunque este deseo le costara su alma.
Pues bien; algún incubo maligno escuchó su petición, porque finalmente, eso fue lo que ocurrió. Dorian Gray repuntaba en una eterna juventud y belleza, mientras su retrato se deterioraba, al mismo tiempo su alma dejó de pertenecerle y se convirtió en un ser depravado, inescrupuloso, vanidoso hasta el extremo más inimaginable. Escondió el retrato, pero no pudo esconder sus bajas pasiones, que lo llevaron a asesinar a Basil el pintor, quien al ver la decadencia en el retrato comprendió la  horrorosa verdad. Dorian con un cuchillo le arrancó la vida, para luego, hacer desaparecer su cuerpo de una forma "químicamente" espantosa. Provocó suicidios, destrucción y tragedia a su paso, y al final, víctima del insoportable tormento de quien ha hecho tanto daño, a costa de una felicidad que nunca llegó, Dorian Gray, entra a la habitación del retrato y culpándolo, toma el mismo cuchillo que le quitó la vida a Basil, y en un loco desafuero acuchilla el lienzo. Afuera se escucha un grito desgarrador, los criados acuden presurosos, entran a la habitación y encuentran en el piso ,acuchillado, a un hombre avejentado, desgastado y macilento, feo a toda costa, una mirada a las sortijas de su mano revelan la identidad del despojo humano en el suelo: Era el otrora hermoso y joven Dorian Gray. Mientras tanto, el retrato de Dorian en el esplendor de su juventud sobrevivía intacto en la pared.


Oscar Wilde- (1854-1900)


Reconozco que la primera vez que leí esta gran obra, era muy joven, casi una niña ,y conocía poco de la vida de su autor Oscar Wilde. Lo poco que sabía era que había escrito unos preciosos cuentos que me acompañaron durante mi infancia, y que mi padre se esmeraba en comprarme. Por eso, al leer El Retrato de Dorian Gray, me costó reconocer en el estilo, al autor de mi cuentos preferidos " El Príncipe Feliz", "El Ruiseñor y la Rosa" o "El Gigante Egoísta". Pero al fin y al cabo, mi alocada juventud no le dio mayor color al asunto. Años después, conocí la historia real de Oscar Wilde, y mi admiración contrario a desaparecer creció. Muchas personas que lo admiran heterosexuales y homosexuales, quizás no han comprendido la magnitud de la profundidad de sus pensamientos, y la grandeza de su espíritu. Oscar Wilde nos dio una lección de moralidad y de espiritualidad con su única novela, hasta el punto de citar las escrituras cuando dice "de qué le sirve al hombre si gana el mundo entero pero pierde su alma". Oscar en medio de su condición, (la cual no pienso  señalar y mucho menos a él)  fue un hombre no solo genial, sino espiritual a pesar de su dandismo, su elegancia y sus entonces criticadas posturas. La "injusta justicia" de una época despiadada, provocó la despedida temprana de un genio, que pudo dejarnos una herencia literaria más extensa. Oscar Wilde, con su única novela, advirtió a todas las generaciones acerca del tormento que puede causarnos el vivir una vida vana, sin sentido y egocéntrica.
Termino con una de mis frases favoritas extraída del libro El Retrato de Dorian Gray: "Los libros que el mundo llama inmorales, son los libros que le muestran su propia vergüenza".

NIÑOS LECTORES...¿ NACEN O SE HACEN? ¡TRUCOS QUE FUNCIONAN!

Carolina del Mar, mi lectora de cinco años  U na aclaración muy importante: No soy educadora ni psicopedagoga infantil, por lo ta...